Viajo con el pecho atravesado de confusiones y duda. Mi compa Gil me dice que la necesidad tiene cara de chucho, que a los nacidos en Ciudad hormiga les llaman panza verde come zatz aunque el zatz solo se consuma un mes al año.
Cuando siente que la conversación agoniza, le da play al reproductor de música y comienza a disertar sobre su gusto en música vernácula. El jefe es José Alfredo, eso no se discute, dice. Él no sabe que mi pecho es una estepa dónde cabalgan búfalos enceguecidos de incertidumbre, comidos por los parásitos del miedo y del deseo.
Suena una canción que habla de amores perdidos.
Para que lo cerrés tu ojito y recordés cuando la vida te sonrió, vos compa, me dice. Estamos por llegar a ciudad Bosh'il: yo miro hacia el frente y me río pero por dentro mi pecho es un río que se desborda y arrastra consigo sembradíos, árboles viejos, animales descuidados, que cambia su curso, que erosiona, que ruge pero todo en silencio.
marzo 2023
No hay comentarios:
Publicar un comentario