Cuando se va la luz la batería de la laptop está completa, el celular a media carga, además, tengo dos velas de parafina para marcarle una breve frontera a la oscuridad.
Aún es temprano, pero la única energía que me permito consumir es la de una vela y la de mi cuerpo mientras espero a que los ojos de las lámparas vuelvan a abrirse.
Lleno de sudor salgo al patio. Aún llovizna un poco pero el cielo comienza a despejarse. Con la oscuridad asentada en el mundo es más sencillo mirar las estrellas.
Cuando despierto, el mundo sigue a oscuras
marzo 2023
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