Soñé, yo que casi nunca recuerdo lo que sueño, que había chicharrón recién salido de la paila, calientito. Que además era baratísimo, pero alguna circunstancia había siempre interponiéndose o demorando el encuentro de mis dientes y ese crujiente pedazo de cerdo que todavía me hace salivar de antojo.
julio 2021
No hay comentarios:
Publicar un comentario