Perderse entre cafetales que desembocan en espeso acahual o en tupido pastizal, obligar a la memoria a recordar, con la fusta de la prisa que trae consigo quien quiere evitar la lluvia. Morder a ratos las orillas de algo que se parece al miedo, pensar en declararse por fin vencido por los años y luego reemprender la búsqueda, saltar alambrados viejos, echar una ojeada al horizonte, relamerse de gusto por el retorno siempre agridulce, adivinar en la niebla de la memoria la senda, llegar sediento a la guarida, encender el fuego.
diciembre 2021
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