Lo que recuerdo del sueño es más bien poco. La huída y un río caudaloso. Una ladera que termina en pedregosa playa. Una casa sin luces, un puente y la confusión frente a los señalamientos del camino. El laberinto, en una palabra.
Ignoro la causa de mi huída, y mi destino.
Tal vez por eso despierto. Tal vez lo sabía y al despertar lo he olvidado.
marzo 2022
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