sábado, 29 de abril de 2023

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Una mañana los gatos dejaron en la puerta un pájaro reducido a media capacidad de vuelo y una cabeza ya sin ojos; se los arrancaron para que extravíe el camino hacia el paraíso de las aves o a la calidez de su nido.
De sus hocicos brotan pequeñas plumas color café, en sus garras hay un brillo como de arma recién afilada.
Despreocupados se acurrucan a mis pies, esperan a que me confíe y comienzan a afilarse las uñas sobre mi carne.
Sorprendido, a medias furioso, los saco al patio. Hace varias horas que rascan la puerta, maullando de hambre. Yo resisto el asedio como puedo, una parte de mí quiere abrir la puerta y salir a tomar el fresco.
Pero llega el sopor del trópico y caigo en el lago del sueño. Allí, soy el pájaro que sin saberlo encamina su vuelo hacia sus fauces.
 
enero 2023

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